
“Es un río constante”, dijo Iraima Luna sobre las corrientes de aguas negras que recorren las calles de la comunidad Santa Eulalia desde hace ya seis meses aproximadamente; “hasta los momentos no hemos visto que de verdad trabajen para reparar el inconveniente”.
Agregó que en una ocasión asistieron cuadrillas de Servicios Públicos de la Alcaldía de Guaicaipuro para inspeccionar la falla, “determinaron una fractura en alguna tubería de gran magnitud, pero nunca hicieron nada; aún no sabemos si viene de alguna de las casas o del plantel de la localidad”.
Estas aguas servidas se acumulan en los huecos de la vía convirtiéndolos en pozos que atraen gran cantidad de mosquitos, “ponen en riesgo nuestra salud”, coincidieron los lugareños que comentaron que cuando los carros caen en los baches salpican a quienes caminan por las aceras.
Muy profundos
En este sentido, los baches de la arteria vial siguen haciéndose cada vez más grandes y profundos. “No sabemos si nos van a venir a ayudar, en el periodo del anterior alcalde no le vimos la cara, y al que fue electo recientemente solo lo pudimos escuchar hasta las elecciones”, puntualizó Jeniffer Oropeza, habitante del sector.
A este problema se suman los conductores de jeeps de pasajeros, quienes se han quejado en múltiples ocasiones de que su vehículo se ve afectado por la falta de asfaltado en el lugar.
Trabajos de pavimentación en la zona es lo que menos han visto según una encuesta realizada a miembros de las familias que allí habitan.
Como una telaraña
El alumbrado, aunque no es un inconveniente constante, en diciembre ha mantenido a las personas un poco preocupadas; lugareños señalaron que “luego del encendido de la Navidad los postes no tienen luz, ya tenemos así dos semanas”. Aseguraron que no saben la razón, pero tampoco han recibido la visita de Corpoelec para determinarla.
Por si fuera poco, la vista panorámica del cableado entre poste y poste “parece una telaraña”, baja cada vez más con el pasar del tiempo, por lo que temen que esto los pueda dejar totalmente a oscuras en algún momento.
Común en Venezuela
No solo en horas de la noche los vecinos tienen que tomar precauciones a la hora de salir a la calle motivado al hampa, en el día también deben estar atentos. “El patrullaje es nulo, tenemos estar en nuestra comunidad con miedo; eso no lo quiere nadie, pero es lo que está pasando actualmente en Venezuela”, subrayó Mario Sulbarán.
Al referirse a los centros de salud del lugar no tuvo quejas, “han trabajado bien hasta en estos días navideños; he visto otros en Los Teques que permanecen cerrados. Por lo menos en algo hemos tenido suerte”, concluyó.
Problema de nunca acabar
Santa Eulalia es una de las localidades que está más al límite de la basura en el municipio Guaicaipuro. En este caso la contrariedad viene desde hace años, palabras como “infinita” o “interminable” fueron algunos de los calificativos que le dieron. Hasta ayer una montaña de al menos 1 metro de altura y 10 de longitud se encontraba en una de sus aceras.
Los lugareños ya han visto gusanos y ratas recorrer el lugar, por lo que tienen que estar “mosca”, como ellos mismos dijeron, de que no lleguen a sus casas, especialmente en las que residen niños. Varios de ellos aseguraron que han recibido comentarios de sus vecinos que han tenido que vivir la realidad de sacar a “escobazos” a los roedores.
Carlos Sosa – [email protected] / @carlossosa7