El gobierno de Costa Rica desplegará unos 500 policías en las ciudades y barrios donde se concentra el comercio ilícito de drogas, con el fin de contener una ola de violencia sin precedentes que este año ha dejado más de 200 muertes.
El anuncio lo hizo el presidente Luis Guillermo Solís al cabo de una reunión celebrada la noche del miércoles con los presidentes del Congreso y la Corte Suprema de Justicia y los jerarcas de las entidades policiales del país.
El presidente aseguró que el despliegue policial irá acompañado de acciones para lograr la aprobación de varias leyes en materia de seguridad pública y una acción más intensa en el ámbito de la prevención social.
“El crimen organizado tiene una dinámica de acción que se ha transformado y, por lo tanto, es necesario entender que las acciones para contenerlo, combatirlo y derrotarlo toman tiempo”, afirmó el mandatario.
El ministro de Seguridad Pública, Gustavo Mata, calificó la violencia generada por el narcotráfico como “una situación sin precedentes” en el país y aseguró que las acciones serán “inmediatas”.
El ministro dijo que mientras los crímenes por vendetas entre bandas de narcotraficantes van en ascenso, “dichosamente” la criminalidad común relacionada con asaltos y robos ha ido disminuyendo.
AFP







