Los Cinco, como se conocen, fueron arrestados el 12 de septiembre de 1998, en Miami, donde hacían seguimiento a grupos terroristas que desde esa ciudad organizan, financian y ejecutan actividades contra el Gobierno y pueblo de Cuba
El presidente Nicolás Maduro recibió este martes a Los Cinco Héroes Cubanos en el Panteón Nacional, en Caracas, donde reposan los restos mortales del Libertador Simón Bolívar, como muestra de la unión de los pueblos cubano y venezolano. René González Sehwerert, Fernando González, Antonio Guerrero, Gerardo Hernández y Ramón Labañino son los Cinco Héroes Cubanos, que fueron sentenciados presuntamente sin pruebas y tras vicios procesales, a cumplir duras condenas en Estados Unidos por defender la seguridad.
Los Cinco, como se conocen, fueron arrestados el 12 de septiembre de 1998, en Miami, donde hacían seguimiento a grupos terroristas que desde esa ciudad organizan, financian y ejecutan actividades contra el Gobierno y pueblo de Cuba, que desde el triunfo de la Revolución en 1959, ha sido víctima de diversos ataques terroristas procedentes de Estados Unidos como el permanente bloqueo económico, comercial y financiero; la invasión de Playa Girón (1961); La explosión del carguero francés La Coubre en el puerto de La Habana (1961); la guerra biológica denominada «Operación Mangosta» (1961-1962) con el objetivo de destruir cultivos agrícolas y el ganado; entre otras acciones terroristas.
El juicio de Los Cinco se desarrolló en Miami, cuna de la mafia anticubana, lo que imposibilitó un veredicto imparcial. El Tribunal se negó a transferir el proceso a otra ciudad, en violación de la sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos que estipula que «en todos los procedimientos penales, el acusado tendrá derecho a un juicio público e inmediato por parte de un jurado imparcial del Estado y del distrito donde se cometió el delito».
El juicio duró más de seis meses, convirtiéndose en el más largo en Estados Unidos hasta ese momento. Más de 119 volúmenes de testimonios y 20.000 páginas de documentos fueron compilados, incluyendo el testimonio de tres generales retirados del Ejército y un almirante retirado, quienes coincidieron en que no existía evidencia de espionaje, el principal argumento del gobierno norteamericano para encarcelarlos.
A partir de su arresto tuvieron que enfrentar el silencio y la manipulación de las empresas mediáticas, que no cesaron en legitimar los cargos imputados por la élite militar e industrial norteamericana. Al final del juicio, tres fueron condenados a cadenas perpetuas, uno a 15 años y el otro a 19 años de cárcel. Mientras, sus familias se les negaban las visas humanitarias para viajar y visitarlos en las cárceles.
Vía AVN








