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Opinión 27/08/2018 10:42 am

La Arquitectura de las principales edificaciones en Los Teques a finales del siglo XIX y principio del siglo XX (I)

La arquitectura de las principales edificaciones de finales del siglo XIX y en el primer cuarto del siglo XX en Los Teques fue de una importancia relevante, ya que los objetos arquitectónicos construidos eran de estilos neobarroco, neo clásicos y al mejor estilo Art-Noveau. Logrando identificarla como la ciudad de residencial portentosas, enmarcada principalmente en una arquitectura academicista con un lenguaje eclecticista, con innovaciones técnicas y estructurales como las que se hacían en Caracas, estando a la vanguardia de la arquitectura del país.

Una arquitectura pionera en nuestro país, con un manejo estilístico y composición espacial acorde con la ubicación y el entorno, un manejo de las nuevas técnicas constructivas como el hierro, el vidrio y el concreto junto con la adopción de elementos ornamentales de los lenguajes más variados, tan iguales como las casas que se construían en El Paraíso, Antímano o Caño Amarillo, tal es el caso de la casa de Misia Jacinta de Crespo, con estructura metálicas sísmicas o “anti terremotos”, como se decía entonces, la cual fue comprada por el presidente Castro después del terremoto de 1900, para éste estar más seguro (bien fue conocido el temor a estos fenómenos naturales por parte del cabito) hoy en día es el Palacio de Miraflores.

Las estructuras de hierro o de metal fueron las pioneras en Venezuela las construidas en Los Teques, en gran medida al aporte de los ingenieros alemanes que estuvieron en la construcción de los distintos puentes y estaciones de la vía férrea del Gran Ferrocarril de Venezuela a finales del siglo XIX. Es el caso del puente Castro, que determinaron la influencia de algunas de estas villas o casonas.

En torno a este puente y contemporáneas a su construcción (comienzos del siglo XX), son tres grandes mansiones, Villa “Tehola”, Quinta “San Vicente” y Quinta “La Gomera”. La primera era una vivienda con estilo neoclásico, de grandes jardines de unos 3000 m2 y cubierta de techo a cuatro aguas (con el sistema constructivo muy semejante a la estación del ferrocarril del sector El llano de Miquilen), la parte superior de la cubierta una crestería ornamental prefabricada en concreto, su primer propietario fue el Dr. Morales, quien le vende al general Antonio Pimentel en el año 1917, gran influyente pro gomecista (un enchufado, como diríamos hoy en día), este le cambia el nombre a la vivienda por “Villa Theola” para alagar a su esposa de finos modales criada en Europa. Esta casa solo era utilizada en temporadas vacacionales y en ocasiones para algunos fines de semana y grandes fiestas de sociedad.

La segunda era una casa cuadrada de dos niveles con un patio central y en su centro la entrada con unas importantes escaleras, un espacio que se encuentra más elevado que el área de acceso y jardín, donde a ambos lados, se disponen unas balaustras ornamentales que al llegar al espacio central lo cierra, en su parte posterior se encontraba una piscina y área de juegos al aire libre, se refuerza el acceso con dos columnas, esta casa es de arquitectura al estilo Academicista. Esta vivienda construida al final de la calle Ribas y a un costado del puente, era la residencia de Doña Dionisia de Bello, compañera sentimental del General Gómez, que a la muerte de éste fue totalmente saqueada y parcialmente destruida. En 1945, fue comprada por el Sr. Francisco Camposano, quien le cambia el nombre por Quinta “Claret”. Tiempo después fue sede de la Cruz Roja hasta que fue demolida a mediados de la década de los setenta para la construcción de las Residencias “Tamarí”.

Villa “Gomera”, que es la Casa Italia desde 1962, es una vivienda con un recibidor en forma circular que remata con una torre con pisos de mosaicos y techos de madera. Los pasillos que dan a las fachadas presentan unos cerramientos de madera rodeada de grandes jardines como las dos anteriores casas nombradas. Limitaba con la quebrada El Rincón, adyacente también al puente Castro y al otro lado estaba la Villa San Vicente o Claret. Sería de interés sino lo ha sido aun determinar esta casa como patrimonio de la ciudad.

Bibliografía:

Arcila F., Eduardo (1961). Historia de la Ingeniería en Venezuela. Tomos N°1 y 2, Editorial Arte. Caracas.

Camposano, María (2013). Los Teques la Ciudad ideal para vacacionar-temperar 1870-1935. UCV-FAU. Caracas.

Gedler, César (2008). Tren sin retorno. Fondo Editorial Ipasme. Caracas.

Leal, Idelfonso y otros (1997). Los Teques Testimonios para su Historia. Tomos I y II. Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos, Colección Cecilio Acosta N° 19, Los Teques. Edo. Miranda.

 

Marcos Jesús Ojeda Jaimes

Academia de la Historia del Estado Miranda

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